Yo me opongo

Un relato de lo no debe suceder

Estamos aquí, desde este hermoso mercado, transmitiendo completamente en vivo desde este su canal de YouTube, a todos nuestros seguidores les damos la más cordial de las bienvenidas. Podemos observar, cómo es que la vida retorna a su ajetreo cotidiano. Una vez que ha pasado la contingencia la vida social se recobra poco a poco. Sin duda lo peor ha pasado ya y cada vez es más notorio que la gente ya comienza a salir y a hacer su vida normal, en lo que cabe claro.

Los puestos recobran sus multi coloridos productos. Incluso vemos en varios de ellos que las personas comienzan a comprar artículos. Sin duda la vida se recupera de este trauma que nos causó la pandemia recientemente, al fin, después de seis meses, declarada superada. El comercio, sobre todo en los mercados públicos, que fue de los más afectados, vuelve. Eso sin duda, es una gran noticia.

No podemos soslayar que, a diferencia de lo que pasó en el mundo entero, aquí en nuestro país nunca hubo un respiro para el gobierno. Todos los medios de comunicación se vieron como verdaderos buitres tratando de hacernos ver que el gobierno no hacía nada. Por fortuna el tiempo terminó poniendo a cada cual en su lugar y el apocalipsis zombi que tanto trataron de hacernos ver nunca se dio. Muy bien ahí.

Aquí, en este puesto, podemos ver que…

Un momento… Esperen… Me parece haber escuchado unas detonaciones… ¿Se escuchan disparos? ¿Son gritos?

No sé muy bien qué sucede, parece que se escucharon disparos o algo al otro lado de donde nos encontramos. Hay gente que comienza a correr alejándose del sitio, pero aquí seguimos, transmitiremos todo lo que sucede en tiempo real. 

Hay confusión por todos lados, nadie sabe qué pasó, se escucharon algunos disparos al otro lado del mercado en el que nos encontramos. Justo ahora que la vida comienza a recuperar su espacio, no fueron fáciles estos meses de cuarentena y, quiero suponer, se trató de un robo o algo por el estilo. No podemos saber qué pasó.

¡Ay cabrón, qué pedo! ¡Una explosión, una terrible explosión! Eso es lo que acabamos de escuchar amigos. Algunos de los cristales de un edificio cercano explotaron también. Hasta pude sentir el impacto aquí en el pecho. Puedo ver cómo se levanta una cortina de humo justo en el lugar, al menos eso parece, donde se escucharon las detonaciones hace unos momentos. La gente grita y corre despavorida. No sé qué hacer. Estamos transmitiendo, parece que en vivo todavía, de todas maneras, seguiremos grabando.

El humo negro se alza ya varios metros en el cielo y se comienzan a escuchar a lo lejos las inconfundibles sirenas de las patrullas. Me parece que los bomberos ya están cerca también. Claro, todo sigue siendo confuso. Poco a poco el mercado y sus alrededores han quedado vacíos. Ya nadie se acerca, salvo unos cuantos valientes y hemos quedado aquí, como en una isla.

– ¡Oficial, oficial! ¿Qué ha pasado?

– Por el momento no tenemos datos, póngase a resguardo.

– ¿Aquí estamos bien? Estamos transmitiendo en vivo desde YouTube. Estábamos aquí a la hora de los hechos. ¿Alguna declaración, ya saben qué pasó?

– Aún no sabemos nada, pero estamos resguardando la zona.

Como pueden ver y escuchar, amigos, aún no saben qué pasó. La gente que aún se encuentra por aquí, presumiblemente locatarios del mercado y algunos clientes, se han acercado a los policías y comienzan a relatar lo sucedido. Espero poderme acercar lo suficiente para que escuchen.

– Ahí estábamos nosotros oficial. Sí, en la puerta de al lado. Unos cinco tipos, todos con pasamontañas, ¿así se llaman no? Todos, los cinco, se metieron al mercado por la puerta de donde se descarga la basura. Al principio no les tomamos en cuenta hasta que alguien, no sé quién, gritó: ¡agárrenlos, esos son, dejaron una maleta! La dejaron cerca de la basura. Nada más escucharon eso y los cinco sacaron tremendas pistolas y se pusieron a disparar. En la confusión, pues no tiramos al piso y, justo cuando vimos que los tipos se habían largado, corrimos hacia acá. Es todo lo que sé. Luego nada más escuchamos la explosión.

– Si mire oficial, acá estábamos nosotros. Al lado de los tipos que entraron. La verdad ni me fijé cuántos eran, pero si vi que traían pistola, seguro que por eso llamaron la atención cuando dejaron la maleta. Por eso les gritaron que los agarraran y seguro por eso empezaron a disparar. Ahí fue cuando todos nos tiramos al piso y, bueno, nada más los vimos irse. Como dejaron ahí la maleta, la neta ya no me quise quedar a averiguar y ahí fue cuando ¡pum! Se oyó el trancazo y hasta los oídos me quedaron zumbando.

– ¡Mi mamá oficial! ¡Mi mamá está allá adentro, sáquenla por favor!

– Oiga, oiga ¿su mamá está adentro del mercado?

– ¡Sí! Ella ya es mayor y vende tlacoyos, no creo que haya podido salir…

Como escuchan amigos, aún hay gente dentro del mercado y, bueno, como no nos dejan acercarnos no sabemos exactamente cómo está todo allá. Esperamos que las autoridades hagan lo que deben y, bueno, ante esta tragedia, solo nos queda esperar que nadie haya salido herido. Parece ser que cinco tipos, como lo escucharon ustedes de la gente que se acercó aquí a los oficiales que tenemos a un lado, contaron. Dejaron una maleta y al verse descubiertos comenzaron una balacera y, al parecer, la maleta era una bomba, algo que podemos confirmar, pues la explosión rompió vidrios de algunos edificios aquí cerca, todo es humo por allá y de verdad que no alcanzo a ver la magnitud de esto.

Aquí nos mantendremos en lo que nos dura la batería de repuesto y, si se puede, recargaremos las baterías para seguir informando.

Ah caray, en redes sociales comienza a llegar el rumor que en varios mercados del país está ocurriendo lo mismo. Todo parece indicar que se trata de un ataque coordinado aunque aún no sabemos para qué. Por lo pronto desde aquí ya vemos que los servicios de emergencia están en todas partes. Se ven ambulancias llegando, también más policías y bomberos, a la zona. Es un aparente caos. Parece que estamos en una zona segura y nadie nos ha invitado a movernos. 

Por desgracia parece que no son rumores. A lo lejos se comienzan a ver varias columnas de humo negro por diversas partes de la ciudad. Esperemos que todas las personas que estaban en estos sitios se encuentren bien. ¡Una tragedia! Sin dudas esto es una tragedia. Es un ataque a muchos mercados, al menos por redes sociales eso se dice. Esperemos que no salgan los bromistas de siempre a hacer chistes o a desinformar. Aquí nos mantendremos en lo que averiguamos qué pasó. No nos apaguen.

 

 

Imagen: sonar-con.net

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