Xochimilco o muerte

No hay mucho que decir acerca de cualquier tragedia. Mucho más doloroso debe ser perder a alguien en la flor de la vida y, para aumentar, en el festejo de su cumpleaños. Pero si hay una lección en ello. No que se hayan tardado 50 años en regular la venta de bebidas alcohólicas. Tampoco que ahora se deban usar chalecos salvavidas. La verdadera lección es que nos falta crecer mucho en empatía para hacer lo que sea necesario por el otro.

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