Un grito desesperado

Varias de las instituciones creadas por el modelo neoliberal en realidad han terminado por ser farsas. No solo no hacen lo que deben hacer, además todo lo trastocan y, en aras de no desaparecer en esta nueva realidad, lanzan gritos desesperados a quien les preste oídos para decir: sí servimos. El INAI es otro caso que debe verse con lupa. En realidad es una institución muy cara que no se sabe para qué está. Hay alternativas para que la transparencia gubernamental continúe, sin necesidad de mantener estructuras anquilosadas y secuestradas.

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