Toma chocolate

Interjet debe varios millones en impuestos. No quiere pagar y se ampara. Le conceden el amparo. Y ahora resulta que un aeropuerto que, aunque hubiera seguido su construcción. no se hubiera terminado este sexenio, es el culpable. Vaya cinismo. Vaya falta de compromiso y que ridículos son realmente los empresarios de este país. Tendrá que pagar tarde o temprano sus impuestos y, de una u otra manera, va a pagar esas declaraciones tan absurdas que solo se le pueden ocurrir a una persona muy especial.

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