Pigmentocracia, una forma bonita de llamarle al racismo

Las estadísticas no mienten. Entre más claro es el color de piel, más oportunidades. Los de arriba son güeros, los de abajo somos prietos. A la reacción lo que le importa es que todo siga igual. Porque nosotros no sabemos gobernar, porque ellos son los buenos. Sí, esos mismos que gobiernan para ellos, ahora se sienten ofendidos cuando se les echa en cara que son racistas, clasistas y bola de ladrones.

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