Para qué pagar

Se terminó haciendo una costumbre eso de no pagar los impuestos. Muchas empresas y más las empresas consentidas no pagaban impuestos. Cuando las multas y recargos hacían su aparición, también lo hacía Lolita para que no tuvieran que sufrir. A nosotros siempre nos cayó todo el peso de la ley y a veces algo más. Ellos nunca se han preocupado por nada y hasta se salen con la suya. Al fin, el gobierno terminó con esas prácticas tan dañinas para el país y, esperemos, comiencen a pagar los que tienen que pagar y no solo los justos por los pecadores.

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