Palabras o hechos

Cierto es que las palabras importan. La palabra de cualquier persona debe ser su medida como honorable o no. Pero cuando las palabras son lo único que importa se pierde la visión. Por mirar el árbol, el bosque queda escondido. No se debe ocupar un lenguaje misógino y excluyente, con eso se debe empezar. Pero si solo nos ocupamos de ello otras cosas más atroces quedan ocultas. Por ejemplo, nadie dice nada acerca de que el Estado de México es el número uno en feminicidios del país. Mientras todo eso pasa, estamos en una discusión de si alguien dijo, pero no de quien sí hizo.

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