La primera (des)tapada

Ya se ha dado a conocer quién será la coordinadora electoral de Morena en la Ciudad de México. La doctora Claudia Sheinbaum fue la más reconocida de los cuatro aspirantes a ser jefe de gobierno el próximo año. Pero eso no es lo importante.

Realmente lo que salió a relucir es el hambre que tienen muchos medios y chayoteros de denostar al naciente partido de izquierda.

Los más, trataron de colocar a un candidato sobre el otro, los menos se dedicaron a denostar todo lo que viniera de él. Hablar de encuestas amañadas era la norma. Seguir el discurso oficial de que un partido no puede, sea como sea, hacer una encuesta donde todos quedaran contentos. Que el ideal de un partido nunca puede ser un cambio y que el proyecto de nación siempre está supeditado a los personajes y que sus corazones les dicen, siempre, primero la guerra y al último el país. Y la lista sigue y sigue.

Dejando un poco de lado lo anterior, lo que sin duda alguna es lo principal, fue lo que Morena logró en un par de semanas. La increíble ola de críticas, de futurólogos y toda índole de opinologos que intentaron por todos lados descubrir, más que el hilo negro y el agua tibia, quién sería el ganador y lo que ocurriría con los perdedores, si es que se les puede decir de esa forma, ha dado una cantidad enorme de publicidad al partido de oposición, tal vez el único.

No importa si hablas bien o mal de mí, lo que importa es que hables, reza el dicho tan común en la mercadotecnia y más en la política. Quitando el método de selección del candidato, en este caso la virtual candidata a la jefatura de gobierno, es muy obvio que los medios se volcaron a intentar influir en una encuesta. Ellos querían un candidato, la gente, una candidata. El partido, ahora, sabe perfectamente que la ciudad está ganada y que lo bueno que hizo el segundo jefe de gobierno en la capital del país está por regresar. Baste con mencionar uno solo de los desaciertos del actual gobierno de la ciudad, que es todo menos de izquierda, en épocas de Andrés Manuel López Obrador como jefe de gobierno, las tarjetas a adultos mayores, que por ley reciben medio salario mínimo como pensión, en promedio había un período de espera de tres semanas para recibir el dinero en la tarjeta; en estos momentos, el tiempo mínimo de espera es de tres años. ¿Por qué de esta diferencia? Habrá que hacer una auditoría al programa en cuanto el gobierno nuevo asuma en 2018.

Por sí todo lo anterior no fuera lo suficientemente bueno, las posibilidades de que Morena llegue a la contienda presidencial más fortalecido se han incrementado con una sola encuesta. Faltarán en otros estados, pero por lo pronto la que acabamos de presenciar ha dejado la vara muy alta para los demás partidos.

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