El futbol y la 4T

Nuestros empresarios, muy a la mexicana, siempre han sido cosa seria. Acostumbrados siempre a ganar con el mínimo esfuerzo. El futbol no es la excepción. La selección mexicana de futbol no es la excepción. Ganaban mucho dinero mensualmente gracias a los contribuyentes. Eso les permitió seguir teniendo un equipo bastante mediocre. Vender espejos es la especialidad. Cuando se tiene resuelto el dinero, el espectáculo se puede ir al caño.

Hemos soñado con el quinto partido desde que ese partido no es la final del campeonato mundial de futbol. Cada cuatro años, desde entonces, es la promesa. Es más, el último mundial, el celebrado en Rusia, comenzó con una nueva esperanza. Se le ganó al mejor equipo del mundo. Poco después, vuelta a la realidad. El equipo demostró que no estaba para grandes cosas. Justo lo mismo que pasa cada cuatro años. Algunos cuantos jugadores emigran a las ligas europeas. Ninguno ha logrado sobresalir al nivel de Hugo o Rafael. Es común escuchar eso de que no ha habido tantos mexicanos jugando en Europa como ahora, que ahí viene la buena. Y nada.

O invierten o se van

Desde que el nuevo gobierno tomó posesión se acabó el negocio. La selección dejó de recibir un subsidio de lo más ridículo. Es decir, la selección mexicana de futbol tenía un letrero que decía MÉXICO y por lo cual recibía varios millones al mes. Si a esto le sumamos los partidos moleros en Estados Unidos, lo que no tienen que hacer los empresarios mexicanos es preocuparse por el espectáculo. Perder el dinero de los contribuyentes deja a la selección solo dos caminos. Conseguir más patrocinadores y dejar la playera como un auténtico comercial con pegotes de todas las marcas. Que diferencia con cualquier playera de un equipo europeo, una sola marca es la permitida en la playera. Cualquier equipo nacional lleva tantas marcas encima, que hasta las calcetas tienen comerciales.

El otro camino es hacer lo que se debe hacer. La parte difícil es tener que invertir dinero, justo lo que no quieren. La razón por la que un equipo profesional de futbol en México tiene cuatro o cinco marcas en la playera, es que los patrocinadores pagan poco. Cuando juntas muchos pocos haces algo. El chiste es ganar dinero fácil. Lo mismo sucede con la selección. Se buscan muchos patrocinadores y muchos juegos que sirven para absolutamente nada. Invertir dinero en que los jugadores sean los mejores es algo que no les pasa. Tener juegos con equipos de gran nivel, inconcebible. Cobran mucho.

Jugar para ganar

Como han perdido el patrocinio del gobierno tendrán que pensar en mejorar el espectáculo. Esperemos que tengan que pensar en el espectáculo y no en el negocio. El cambio debe llegar lo más pronto posible. Si realmente queremos ser un publico exigente debemos comenzar por no asistir al estadio cuando el espectáculo no sea bueno. Claro, el nivel de la zona no da para mucho, pero no quiere decir que no podamos exigir más.

Debemos exigir a los empresarios que se sirvieron con la cuchara grande con nuestros impuestos, al menos a los que queden, que la forma de ganar dinero es invertir dinero. El futbol es un negocio, es cierto, pero los negocios mediocres deben fracasar siempre. Nos toca como afición ser más críticos y menos conformistas. Los equipos de la liga se la pasan con problemas financieros. Algunos jugadores no cobran en meses y nadie les hace nada. La gente deja de ir a los estadios porque el espectáculo es malo, sigamos por ese camino. Si quieren un publico que asista a los estadios, sea de la liga o de la selección, que se aumente el nivel. Lo mismo aplica para todo el deporte nacional profesional.

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