El bienestar animal y los derechos humanos en México

Durante el foro de bienestar animal y derechos humanos en México tuvimos la oportunidad de platicar con algunos de los ponentes en temas muy importantes. Por ejemplo pudimos conocer la importancia de utilizar animales vivos para la enseñanza de la cirugia tanto en animales como en personas.

También conocimos de primera mano la importancia de los zoológicos en la conservación, pero sobretodo en la reintroducción de especies a sus habitats naturales. Así como el desconocimiento del impacto de estas especies en el entorno y de sus beneficios.

Así mismo, nos hemos podido dar cuenta qué es y cómo se practica en nuestro país la gallística, el cuidado de los gallos de combate y la importancia de esta actividad para miles de familias en México.

Por supuesto, como muchas otras formas de cultura, la gallística no es un hecho aislado o exclusivo de un país. Los gallos de combate también son importantes en el mundo y como el cuidado de estos genera una industria a su alrededor el cual permite a miles de familias en todo el continente y otras partes del mundo vivir adecuadamente.

Aprendimos como es que la tauromaquia está plagada de mitos, más que de realidades, acerca de esta actividad. Los toros de lidia, más que afectar a los animales, es muy generosa y mucho menos dañina, tanto para animales, personas y el ecosistema que la ganadería industrial.

Los animales de laboratorio son muy importantes para el avance de muchos medicamentos y tratamientos. El cuidado de los mismos, su trato humano, dependen más de la enseñanza correcta de técnicos especializados en ello. En México, como muchas otras cosas, faltan carreras técnicas que permitan el manejo adecuado de animales de laboratorio. Así, el sufrimiento de los mismos se pueda reducir e, incluso, eliminar.

Por supuesto, no podemos perder de vista que si bien es cierto que el cuidado de los animales, el reducir o eliminar su sufrimiento a fin de que sean tratados dignamente también tiene que ver con la educación de las personas. Al final, si los humanos son empujados a vivir en pésimas condiciones, a sobrevivir de lo que se puede, no se puede hablar de una conciencia y menos de respeto hacia los más vulnerables. Es muy cómodo hablar del trato ético a los animales desde una mesa con comida, cuando hay millones de seres humanos sufriendo y padeciendo hambre. Mientras las condiciones de vida de la humanidad no cambien, nadie ni nada estará exento de explotar al que puede, al que se deje y comer lo que sea como sea.

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