Ecuador

Siempre los traidores tienen el mismo rostro. Por un lado son adustos y comprometidos con la causa. Por ejemplo, Jesús Guajardo, quien terminó con la vida de Zapata, fue ejemplar hasta que logró su cometido. Pasó todas las pruebas que el General Z le puso y, al final lo traicionó. Lo mismo parece suceder en Ecuador, pues quien fuera el hombre de todas las confianzas de Rafael Correa, terminó como un pelele más del FMI. Lenin Moreno está a pocos días de perder la presidencia y ha implementado, además de las medidas neoliberales, toques de queda en todo el país y, no podía ser de otra forma, él no tiene la culpa, dice.

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