100 días VS 36 años

Tan sólo han pasado 100 días de la 4a transformación y sí que se notan los cambios. Conferencias diarias, sabemos qué pasa en el gobierno al momento. Se toman decisiones que pueden cambiarse o eliminarse de acuerdo al clamor popular. La inflación baja y el dólar también. Dónde parece que no existen los cambios es en los medios de comunicación y en los otrora partidos grandes.

No cabe duda que buena parte de los medios de comunicación están dominados por el antiguo estado de las cosas. Es más, poco o nada podemos saber de lo que pasa en el país o en el mundo, sin antes haber pasado por el filtro de las grandes cadenas de noticias. Lo único que nos ha salvado hasta hoy, no desde hace mucho, son los celulares y sus cámaras. Esas mismas que apuntan a cada rincón y a cada evento del planeta. Sin embargo, la enorme cantidad de información hace que sea muy difícil, tal vez imposible, que sepamos todo. Ahora bien, los noticieros y los diarios siguen siendo, aunque no lo parezca, la forma más simple y utilizada por millones de personas en México para acercarse de información.

El nado sincronizado de los medios

En estos días, como ya es una costumbre, en el nado sincronizado se ha vertido la sensación de que el nuevo gobierno solo se la ha pasado criticando, señalando dicen algunos, a los gobiernos anteriores sin proponer nada nuevo, como si con eso se borrara aquello de bajar los sueldos de los altos funcionarios o cerrar la cárcel de las islas Marías. Nada es tan simple pero, tampoco tan complejo. al final defienden no su postura ideológica, sino su permanencia en el circuito electoral.

El sentido a acusar a los gobiernos anteriores de lo que sucede hoy es simple, son los causantes de que millones de jóvenes no puedan estudiar o trabajar o ambas, son culpables de que miles de personas mueran cada año a causa de enfermedades curables, son los culpables de no haber crecido ni un ápice en 36 años, mientras que en ese mismo lapso, las fortunas de los más ricos crecieron más del 20 por ciento. Pobreza, marginación y desigualdad son el signo distintivo de estos últimos 36 años. algo debía estar mal para tener semejantes números.

La realidad nos pega

Estos 100 días han servido para ver, de frente, la realidad y el horror. Pero claro, se la han pasado diciendo siempre que hay algo malo, que se culpa al pasado, que ya viene el desastre, que el diablo está a la vuelta, ¡apocalipsis!. Justo hoy, el priísmo sale a defender esa postura, pero son los reyes del gatopardismo y el PAN lo aprendió muy bien.

Salinas le echó la culpa de todo la Quina y a Jonguitud. Zedillo a Raúl Salinas. Fox se cansó de repetir que iba por los peces gordos y lo único que engordó fue su cartera. Calderón hizo la piña de ir trás Fox, para terminar dándole una palmada en la espalda. Peña, fiel a la costumbre priísta, encarceló a Elba para dejarla ir, libre de toda culpa. El único que nos propuso ir tras los ladrones sexenales ha sido AMLO y, hasta eso, quiere saber si queremos ir por ellos.

Seguramente ahí radica está nueva ola de argumentos falaces y mentirosos, pues no habría nada peor para alguno de los partidos que conforman el PRIAN, que terminar con un presidente encarcelado. Ojalá que así sea. Nos vemos el 21 de marzo en las urnas.

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